22 de noviembre de 2009

Las Verdaderas Estrellas

Cuando vemos un partido de Baloncesto por la tele y vemos a nuestras estrellas jugando y ganando, en seguida pensamos que no son humanos o que están a un nivel estratosférico al que los demás no podemos ni soñar llegar. Un grupo de jóvenes fantásticos y yo mismo, hemos tenido el gran privilegio de convivir con uno de ellos.

Llegué a Mallorca con la sensación de no saber donde me había metido, pero cuando nada más llegar entró por la puerta de la habitación Rudy Fernández y me estrechó la mano, supe lo que estaba haciendo, lo que no sabía era si creérmelo o no. Un rato más tarde, en la presentación del campus, Rudy nos habló y nos pidió por favor que no quería que le mirásemos como a un Campeón del Mundo o como a un recordman de triples en la NBA o como el hombre que le hizo un mate en la cara a Dwight Howard en la final Olímpica, sino como a uno más, como a un monitor o como a un amigo.

Entonces comprendí que es verdad, que fuera de la cancha también son como nosotros, son gente que puedes tocar, gente con la que puedes hablar y reírte, gente a la que puedes tirar a la piscina o gente que te puede hacer alguna que otra gamberrada por la noche.

Para mi este campus ha sido una experiencia inolvidable, como para los que habrán disfrutado con Marc Gasol, otros que estuvieron con Calderón y Chris Bosh incluso los que conocieron a Carmelo Anthony y Nate Robinson en Madrid, y todos los jóvenes que tenemos el privilegio de conocer a nuestros héroes.

Yo quiero dar las gracias por esta oportunidad y poner por escrito que, tanto yo como mis compañeros, hemos podido alcanzar las estrellas.

Gracias Rudy.